
Esta diosa puso mucho esfuerzo y valor en hacerse respetar, y castigo a aquellos que no lo hacían. Una vez, por ejemplo, la hija de Tántalo, Niobe, ofendió a Leto, la madre de Artemisa, diciendo que era una vergüenza el haber dado a luz a tan solo dos hijos. Como castigo, mato al hermano de Niobe junto con sus 14 hijos. Así que la gente debía tener cuidado y no ofenderla.
Otra historia es la de Acteon, el hijo de Aristeo y la ninfa Autonoe. Este aprendió el arte de la caza sin el consentimiento de Artemisa. Cuando se enteró, esta se enfadó tanto que lo convirtió en un ciervo y mando tras el a 50 perros para que lo mataran.
En Éfeso se encuentra un famoso templo en su honor que es conocido como una de las siete maravillas del mundo antiguo por su tamaño y por su decoración con grandes pinturas y un gran altar.